Antes de bordar un logo en un polo o una gorra, hay que convertirlo en archivo de bordado (DST, PES…). Es el trabajo del «digitalizador». Si recurre a un profesional, esto es lo que puede esperar — y cómo las alternativas automáticas cambian el cálculo.
Las tarifas de los digitalizadores profesionales
- Logo simple (texto + forma, menos de 5.000 puntos): 15 a 30 €.
- Logo medio (6.000 a 15.000 puntos): 30 a 60 €.
- Logo complejo o de gran tamaño (degradados, detalles pequeños): 60 a 120 €, a veces más.
- Urgencia (24 h): es frecuente un recargo del 25 al 50 %.
- Modificaciones tras la entrega: a menudo facturadas, a veces 10 a 20 € por corrección.
Los plazos típicos van de 24 h a 4 días laborables. La calidad varía enormemente de un proveedor a otro: un buen digitalizador optimiza el orden de los colores, las subpuntadas y los ángulos de relleno para su soporte (tela, polar, gorra). Es un ofcio de verdad, y el precio lo refleja.
Los softwares: potentes pero caros
Las soluciones profesionales como Hatch (licencia perpetua: unos 900 $ por el nivel completo en 2026, a menudo fraccionable en mensualidades) o Wilcom exigen decenas de horas de aprendizaje. Las gratuitas como Ink/Stitch piden dominar Inkscape y la lógica del bordado. Excelente elección si digitaliza a diario; desproporcionado para unos pocos logos al mes.
Los conversores automáticos en línea
Los servicios automáticos en línea suelen cobrar de 2 a 10 $ por imagen, con resultados muy desiguales: muchos se limitan a rellenar zonas de píxeles sin gestionar la densidad ni las subpuntadas. Ahí es donde Brode se posiciona distinto: la conversión está incluida en una suscripción mensual (hay plan gratuito), con ajustes de bordado calibrados — densidad controlada, subpuntadas sistemáticas, gestión de agujeros, tramado cruzado para grandes superficies (comparativa detallada: Brode vs Ink/Stitch vs Hatch).
¿Qué opción para qué uso?
- Un logo único, muy complejo, para un pedido importante de un cliente: un buen digitalizador sigue siendo la opción más segura.
- Logos simples, motivos, texto o un flujo regular: la conversión automática de calidad sale bastante más económica — el coste marginal ronda cero.
- Aprendizaje y necesidad creativa permanente: un software como Hatch o Ink/Stitch.
A 40 € el logo digitalizado, una pequeña empresa que borda 20 motivos al año gasta 800 € solo en digitalización. Con un conversor automático de calidad, ese presupuesto financia varios años de suscripción.
Brode ofrece conversiones de bordado gratis cada mes, sin tarjeta — la forma más sencilla de comparar el resultado con sus propios archivos antes de decidir.

